Zedryk Raziel
VER NOTA COMPLETA: elpais.com
Los jueces de México temían que el nuevo Tribunal de Disciplina Judicial (TDJ), que se creó con la reforma a la judicatura impulsada por Morena, se convirtiera en una especie de anacrónico tribunal inquisitorio. El nuevo órgano disciplinario ha entrado ya en funciones con la promesa de que no se desatará una persecución con trasfondo político, sino que vigilará estrictamente la conducta de los jueces. Los magistrados del TDJ —todos vinculados al oficialismo— han advertido de que una de sus primeras tareas será revisar el patrimonio de los juzgadores, a fin de determinar si corresponde con sus ingresos, y han anunciado que enviarán a la cárcel a los corruptos e impondrán castigos a quienes dilaten la emisión de las sentencias.
